Mi nombre es Karol, soy Licenciada en Pedagogía y en mis sesiones de estimulación oportuna infantil proporciono un entorno rico en estímulos intelectuales y físicos de calidad, siguiendo el ritmo de cada niño o niña, y no el del adulto.


Niña jugando con bloques de colores

Los programas de estimulación oportuna
toman en cuenta el tipo de estímulo, la fase y el grado con el que se da,
para potenciar al máximo habilidades mediante estimulación continua y regulada.

Durante las últimas décadas se ha alcanzado gran progreso con respecto a investigaciones que demuestran el impacto positivo que tiene la estimulación para desarrollar aspectos físicos, intelectuales y sociales de los menores.

Especialistas tales como Jean Piaget, Robert Feldman y Diane Papalia descubrieron el modo en el que el ser humano aprende, lo que logra desarrollar de acuerdo a la edad que tiene, y lo que se espera también conforme va creciendo.

Se establecieron diferentes estados y teorías del desarrollo, los procesos cognitivos del crecimiento, y en general, aspectos motrices, sensoriales y socioemocionales. Se logró determinar que es en los primeros años de vida (de 0 a 5 años), en los que se da el mayor desarrollo del cerebro humano, por la plasticidad de este en esas edades tempranas, y es por ende en donde se dan muchas más conexiones nerviosas.

Con base a esto, se implementaron programas denominados estimulación temprana, y recibieron ese nombre básicamente porque hacen referencia a un proceso de estímulos sensoriales en etapas iniciales de la vida.

Madre, padre e hijo colorean juntos

Y es muy importante reconocer que los niños y niñas que desde los primeros años de vida reciben este tipo de estímulos, cuentan con mayores y mejores conexiones neuronales que les permiten la adquisición de diferentes conocimientos y habilidades, como por ejemplo amplia capacidad para memorizar, o el poder aprender idiomas con facilidad, como resultado del proceso al que han sido expuestos.

Es por esto que el término estimulación temprana no es incorrecto, pero resulta de alguna manera limitante, porque hace pensar que la estimulación se brinda solamente en el periodo de la primera infancia del niño o la niña, dejando de lado el hecho de que, de acuerdo a la edad que tenemos y a nuestras destrezas, habilidades y debilidades, a lo largo de la vida seguimos requiriendo estimulación para obtener un máximo aprovechamiento de nuestras capacidades.

Ahí es donde entra la estimulación oportuna, un término que viene a abarcar e incluirnos a todos y todas, a los niños y niñas de primera infancia, a preadolescentes, adolescentes, adultos jóvenes, adultos y adultos mayores. Esta amplia inclusión probablemente genera la pregunta, “¿Cómo puedo beneficiarme yo, una persona adulta, de la estimulación a estas ‘alturas” de la vida’?

Gracias a las investigaciones que se han seguido realizando, y lo que ahora sabemos sobre la neurogénesis, el proceso mediante el cual generamos nuevas neuronas en la edad adulta (teoría científica ampliamente aceptada y que se continúa estudiando a fondo), es importante aportar a garantizar una mejor vejez y una calidad de vida más apropiada.

El rol del aprendizaje en el contexto en el que el promedio de vida de las personas continúa aumentando, es sin duda clave, y la estimulación vuelve a tener un papel predominante en el diario vivir de las personas, pues aunque no son infantes, igualmente tienen la oportunidad de generar conexiones nerviosas, y con ellas seguir siendo capaces de lograr muchas cosas y mantener lucidez a través de los años.

Cada uno de nosotros y nosotras, en el momento de la vida en el que nos encontremos, de manera formal o informal, requerimos estimulación para continuar haciendo actividades que ya realizamos a diario, para incursionar en nuevas áreas, o bien para retrasar procesos que llegan con el paso de los años.

Es por esto que la estimulación oportuna, de alguna manera abraza a la estimulación temprana y crea un gran espacio en el que todos y todas tenemos cabida, sin importar la edad o condición que tengamos, siendo conscientes de nuestras potencialidades y limitaciones, recordándonos que a pesar de todo, somos capaces de mucho.


La Licenciada Karol V., Pedagoga en educación preescolar, imparte sesiones de estimulación oportuna a madres y padres de familia, cuidadores o a profesionales de la enseñanza. Las sesiones responden directamente a los hitos del desarrollo en el que se encuentra el o la menor, y son de gran utilidad para que los padres o cuidadores sepan también el modo de estimular a los niños y niñas en los espacios que se encuentran juntos, fortaleciendo vínculos con el menor.

Entre varias otras sesiones de acompañamiento a padres y madres, Karol también ofrece: